Servicios Online de Psicología y Coaching | Optimo Nivel

Cómo recuperar tu rendimiento académico después de vacaciones

libroyplaya

La mayoría de las veces, las vacaciones se consideran una oportunidad para tomar un descanso de la rutina diaria y disfrutar sin responsabilidades. El final del periodo vacacional siempre llega, y el reloj marca el inicio de una nueva etapa: la vuelta a los estudios. Al principio, puede resultar abrumador avanzar, ya que dejamos la comodidad anterior para volver al aprendizaje y la disciplina.

En este post, quiero compartir algunos consejos sencillos para retomar el ritmo de estudio después del periodo vacacional. A continuación, te detallo seis Tips que pueden ayudarte a volver a estudiar con vitalidad y concentración renovadas.

1. Planificación: Enfócate en objetivos estratégicos. Para pasar del estudio a las vacaciones, es importante planificar. Para evitar sobrecargarte de apuntes y libros, es crucial crear un plan que siente las bases de tu regreso al estudio. Se debe crear un calendario para distribuir el tiempo de manera uniforme a lo largo de la semana, y al mismo tiempo establecer objetivos a corto y medio plazo. Un calendario eficaz te permitirá organizar tu agenda académica, compromisos y tiempo libre.

2. Vuelve a tus Rutinas. Poner horarios regulares para despertarse, comer y dormir es uno de los elementos primordiales para restablecer tus rutinas. No es raro que durante las vacaciones se produzcan alteraciones en los hábitos de sueño y alimentación, lo que puede tener un impacto en el ritmo circadiano y los niveles de energía. Es importante fijar una hora de levantarse que te permita preparar con tiempo suficiente el desarrollo del estudio y del propio día. Si no lo hacemos así, podremos caer en el agobio y en las prisas continuas. Es importante mantener horarios constantes en las comidas principales.

Tu concentración y tus niveles de energía están directamente relacionados con una dieta adecuada, por lo que te recomiendo consumir menos calorías antes de estudiar y solo ingerir aquellas de calidad que sean ricas en nutrientes para rendir al máximo, por lo general, evita ingerir demasiadas grasas saturadas, comidas ultraprocesadas y demasiados azucares añadidos, sino será bastante difícil moverte del sofá, además de que tus niveles de vitalidad y capacidad de concentración tampoco serán buenos.

3. Lugar adecuado de estudio. Un área de estudio ordenada y bien iluminada es esencial para mejorar el enfoque y la concentración. Es hora de organizar tus materiales antes de regresar a la fase de estudio. Mantén la vista clara y despejada de tus libros, notas y ordenador manteniéndolos en un solo lugar mientras estudias. Un escritorio claro como el cristal puede ayudarle a mantener la mente despejada y reducir los despistes con objetos irrelevantes.

4. Revisar y Condensar. Tras un largo periodo de desconexión de días o semanas, es muy típico que ciertos recuerdos desaparezcan. Es importante revisar tus notas y materiales en el punto que los dejaste antes de sumergirse en contenido nuevo. Esta actividad te ayudará a recordar y establecer conexiones entre tus conocimientos existentes (y que ahora estas refrescando) con las nuevas informaciones que aparecerán en los temas siguientes. La revisión no trata sólo de recapitular información, sino de ahondar en el conocimiento.

Cuando repases tus notas y apuntes, trata de describir los puntos e ideas fundamentales con tus propias palabras, ya que esto facilita la incorporación y asimilación conceptual. Puedes desarrollar ejemplos, dibujar diagramas o crear esquemas que muestren la disposición y vínculos entre los diferentes tipos conceptos, de esta manera vas a mejorar la huella memorística.

5. Identifica objetivos alcanzables. El acto de regresar rápidamente a los estudios e intentar restituir el tiempo perdido, suele ser un error ya que puede resultar complicado gestionar todo el acumulo de trabajo. Por eso es importante hacerlo adoptando un enfoque escalable en el tiempo tanto a nivel de cantidad como de dificultad. Establecer objetivos paso a paso dentro del propio día o semana te va a permitir avanzar con seguridad. Este enfoque, producirá un sentimiento continuo satisfacción, y te animará a seguir adelante, pasito a pasito, sin que llegues a quemarte por el camino.

Establecer metas realistas, es el camino más firme y seguro hacia la consecución de resultados.
Cabe destacar, que los objetivos no son estáticos, es decir, siempre que percibas que una meta supone demasiada carga de trabajo, o veas que no se alinea contigo, no dudes en adaptarla, ajustarla o cambiarla.

6. Incluye momentos para ti. El cansancio es un problema común cuando se realiza un esfuerzo mental durante períodos prolongados. Toma descansos periódicos durante el estudio y crea momentos para el autocuidado; por ejemplo, ponte de pie y pasea por la estancia, estira la musculatura de tu cuerpo, rehidrátate y haz alguna actividad relajante. Estos pequeños espacios de desconexión, pueden ayudarte a refrescar tu mente y conseguir reenergizar tus niveles de atención y concentración cuando reanudes el trabajo.

Es importante añadir, que durante el tiempo de descanso dejes fuera los dispositivos con pantallas y las notificaciones (¡eso no es desconectar!). Si bien los dispositivos y la tecnología en general pueden ayudarnos a estudiar, también pueden obstaculizar enormemente la productividad. Por eso, es bueno establecer momentos concretos del día donde consultar tus dispositivos, tales como: redes sociales, mensajes y notificaciones. Esto te permitirá estudiar con total concentración y poner a raya a la tecnología para que no obstaculice tu productividad.

Un equilibrio saludable entre el estudio y las actividades de ocio es esencial para lograr un rendimiento académico sostenible. Es fundamental dedicar espacio y tiempo a actividades que te brinden serenidad y felicidad.

Scroll al inicio